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Repensar Educativo | February 21, 2017

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El Engagement educativo en 4 pasos

El engagement educativo en 4 pasos
Martin Alvarez Lopez
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Como maestros, en nuestra búsqueda por querer desarrollar un correcto aprendizaje en nuestros alumnos, desarrollamos una serie de salidas y muchas de estas hoy incluyen el uso de tecnología aplicada en el aula de clases. Por ejemplo, un vídeo de Youtube, el uso de alguna app para la explicación de una temática en específica o contar con un blog. Es decir: usamos la tecnología, pero nos olvidamos de un detalle, ¿cuánto de lo que proponemos emociona, divierte o disgusta a nuestros alumnos? La respuesta, y viene del marketing, el engagement.

 

Una definición sencilla y que de seguro encontrarán en Internet del ‘engagement’ es: aquel conjunto de manifestaciones que mezclan la interacción, el vínculo emocional, la fidelidad y el entusiasmo.
¿Y por qué incluir este término dentro de la educación hoy?

 

Partamos por un par de ideas:

 

• Sin ir muy lejos, y como hemos tomado al marketing como aliado, es necesario ‘pensar’ que nuestros alumnos son actualmente usuarios, consumidores y como tal gestores emocionales que aprueban o desaprueban cualquier intento con tecnología.

• Ya que incluimos tecnología para la educación, tenemos que nuevamente pensar que estamos desarrollando ‘productos’ y con ellos estamos generando un marketing personal, como maestros con nuestro accionar.

 

¿Entonces el factor ‘emocional es importante hoy en la educación?

 

Siempre lo fue y será. Solo que hoy, a diferencia de épocas pasadas, tenemos la posibilidad de leer y averiguar con un poco más de exactitud cómo piensa y siente nuestro estudiante al estar y consumir lo que le brindamos día a día: nuestra clase.

 

Acá un factor importante es aquello que la doctora Liliana Alvarado menciona en su libro Brainketing y del cual rescataré lo siguiente:

 

“Es importante entender las variables psicográficas causales del comportamiento humano que representan los estilos de vida”.

 

Al hablar de las estas variables no me refiero a una típica y clásica segmentación por edad, sexo o nivel socioeconómico, sino por actividades que un consumidor hoy, es decir nuestros alumnos, viven a diario: los valores, su personalidad, sus hobbies y actitudes. [Esto me sirve muchísimo, pues es una data que me permitiría adelantarme antes de crear mi clase y generar satisfacción en el desarrollo del aprendizaje].

 ¿Gran idea, no Adam Sandler?

Adam Sandler - GIFMANIA

 

¿Y cómo podemos mejorar esto? 

 

Acá te dejo 4 puntos para que incluyas el engagement en tus clases:

 

1. Antes de armar tu clase, silabo o currícula, googlea a tus alumnos.

 

En la universidad, hasta hace unos años, busque por google a varios de mis profesores. ¿La razón? Deseaba saber cuál era su especialidad, sus logros y sus aportes en digital y si tenían presencia. Nuestros alumnos hoy están ‘hiperconectados’ a las redes sociales. Dales una chequeada a lo que hacen y de esa forma te adelantarás y sabrás con quién estás hoy interactuando en el aula. Estoy seguro que te llevarás una sorpresa. Muchos, a su corta edad, ya tienen presencia digital.
2. Ten un grupo Facebook o red social de tu curso.

 

Desde el 2010 tengo siempre un Facebook para cada curso que dicto en ISIL, para los que dicté en el colegio Santa Margarita y ahora para Repensar Educativo. No es ninguna novedad, muchos lo hacen e incluso actualmente veo no solo en ‘face’ sino en otras redes sociales también. Solo un par de detalles:
-Crea un grupo de Facebook, publica con periodicidad y cuando el curso finalice y ya no lo vas a dictar, dale de baja.
-Trata de comunicarte con tus alumnos seguido y despeja sus dudas.
-Inspecciona la configuración del grupo. Te recomiendo tenerlo como ‘cerrado’. Para ingresar tienes que darles permiso. (Como está cerrado, muchos conocerán de qué trata tu curso). Es por esta razón que no olvides colocar en descripción de qué trata el curso que tienes y el porqué.

 

3. Si vas a usar algún tipo de tecnología para tu clase, sé profesional con tu producto.

 

Recuerda que ahora que usas tecnología, debes pensar como usuario y consumidor. Y hoy nuestros estudiantes consumen y se alegran o rechazan aquello que le brindamos. Es por esta razón que aquello que le brindes con tecnología, tiene que estar acorde y bien producido.

 

4. Recuerda siempre preguntar a tus alumnos qué les parece la clase, cómo la perciben, si es necesario reforzar y qué mejorarían.

 

Se acabó el ser el súper poderoso en el aula y que todo lo sabes. ¡Deja que tus alumnos construyan la clase contigo! Aunque no lo creas, una vez avanzado un tema, te aseguro que la experiencia de aprendizaje de tus alumnos y sus saberes previos en digital, te ayudarán muchísimo para mejorar constantemente el curso.
Reflexión:

 

-No olvides que el éxito de tu clase no es solo el uso de una tecnología para la educación, sino el real aprendizaje. Ese que genera una atmósfera placentera y de la cual uno no quiere salir. Acuérdate porqué en el colegio te gustaba tanto un curso. No por lo que el profesor enseñaba, sino cómo lo enseñaba.

 

-Recuerda Repensar cada paso que propongas, ahora, en tus clases. O como diría el maestro Yoda:
Yoda - Repensar Educativo

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